Solamente dos legados duraderos podemos aspirar a dejar a nuestros hijos: Uno, raices; el otro, alas.
Somos un país donde todos los que vinieron aquí rompieron raíces antiguas al dejar su país natal. Eso crea una ansiedad a largo plazo. Así que en los Estados Unidos la renuncia a provocar un disturbio siempre está ahí sentada, en oposición al otro gran deseo estadounidense, que es expresarse a uno mismo, ser libre y tener libertad de palabra.
Tanta prisa tenemos por hacer, escribir y dejar oír nuestra voz en el silencio de la eternidad, que olvidamos lo único realmente importante: vivir.
Todo artista es tan múltiple que el crítico no puede dejar de encontrar en él lo que busca resueltamente y a priori.
Traten de dejar el mundo en mejores condiciones que las que tenia cuando entraron en el.
Urge ya, en estos tiempos de política de mostrador, dejar de avergonzarse de ser honrado. (. . . ) la política virtuosa es la única útil y durable.
Vales demasiado para dejar que los perros te coman mientras los buitres tienen algo mas suculento que saborear.
Yo soy como soy y tú eres como eres, construyamos un mundo donde yo pueda ser sin dejar de ser yo, donde tú puedas ser sin dejar de ser tú, y donde ni yo ni tú obliguemos al otro a ser como yo o como tú.
¡Oh, cuán extemporáneo es comenzar a vivir cuando se ha de dejar de vivir!
¡Todo el mar no bastó para dejar sin huella el breve trigo que dejó tu beso!.
¿Beso? Un truco encantadro para dejar de hablar cuando las palabras se tornan superfluas.
¿Qué es lo que más quieres hacer?. Esto es lo que no debo dejar de preguntarme ante las dificultades.
¿Quieres dejar de pertenecer al número de los esclavos? Rompe tus cadenas y desecha de ti todo temor y todo despecho.