Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.
Quien va de fuego en fuego, muere de frío.
Quien vale mucho hace mucho.
Quien vive como yo no muere: se acaba, se marchita, se desvegeta. El sitio donde estuvo sigue sin él estar allí, la calle por donde caminaba sigue sin que él sea visto en ella, la casa que habitaba es habitada por no él.
Quien vive con más desahogo no es el que tiene más, sino el que administra bien lo mucho o poco que tiene.
Quien vive de prisa no vive de veras.
Quien vive en armonía no teme la soledad.
Quien vive entre los deleites y los vicios ha de expiarlos luego con la humillación y la miseria.
Quien vive sin disciplina, muere sin honor.
Quien vive sin pensar, no puede decir que vive.
Quien vive temeroso, nunca será libre.
Quien volviendo a hacer el camino viejo aprende el nuevo, puede considerarse un maestro.
Rara vez se equivoca quien piensa de las mujeres lo peor que puede.
Realmente no estoy tan solo, ¿quién te dijo que te fuiste?, si uno no está donde el cuerpo, sino donde más lo extrañan. Y a ti se te extraña tanto.
Sabio es solamente quien permanece amo de sí mismo.
Se expone a daños quien se gobierna por el consejo de los jóvenes.
Se ha dicho que no podemos amar realmente a la persona de quien nunca nos reimos.
Se ha llegado a decir que la más alta alabanza de Dios está en la negación del ateo, que encuentra la Creación lo bastante perfecta como para poder prescindir de un Creador.
Se que hay pobres con dinero, ricos que duermen en el suelo. Se que hay quien sueña en un cajero, se que quiero, se quien soy... se que vendo y se que doy.
Se tiende a honrar a quien ha dedicado toda su vida a una única empresa, lo cual es justo, pero quien quema toda su vida en un fuego de artificio, que dura un instante, testimonia con mayor precisión y pureza los valores auténticos de la vida humana.
Seis honrados servidores me enseñaron cuanto sé; sus nombres son cómo, cuándo, dónde, qué, quién y por qué.
Señor, quisiera saber quien fue el loco que inventó el beso.
Ser feliz no cuesta nada, sólo cuesta encontrar quien sepa valorar dicha Felicidad.
Si Dios todo lo ha criado, ¿quién no es criado de Dios?.
Si eres tú misma el rosal y las rosas, la noche de mi verso y sus estrellas, ¿a quién dedicaré este breve cielo, este arbusto, esta fuente, este desvelo?.