Quien más tiene, más quiere.
Quién me diera, flor divina, ser la gota peregrina del ligero rocío matinal, que ha vivido un sólo instante acariciada y amante, entre la sonrisa loca de tu boca de coral!.
Quien me insulta siempre, no me ofende jamás.
Quien me tiene de un hilo no es fuerte; lo fuerte es el hilo.
Quien monta un tigre corre el riesgo de no poderse bajar nunca.
Quien mucho ama no teme.
Quien mucho se baja, el culo enseña.
Quien muere de hambre, muere asesinado.
Quien nace mortal, camina hacia la muerte.
Quien no ama su trabajo, aunque trabaje todo el día es un desocupado.
Quien no amó nunca, no ha vivido jamás.
Quien no añade nada a sus conocimientos, los disminuye.
Quien no aprecia los placeres de la vida no los merece.
Quien no buscó amigos en la alegría, en la desgracia no los pida.
Quien no castiga el mal, ordena que se haga.
Quien no comprende una mirada tampoco comprenderá una larga explicación.
Quien no dice mal de las mujeres, ciertamente no las ama: porque la manera más profunda de sentir alguna cosa está en sufrirla.
Quien no es envidiado, no es digno de serlo.
Quien no es más que justo, es duro.
Quien no está conmigo, está contra mí.
Quien no está ocupado en nacer, está ocupado en morir.
Quien no está preso de la necesidad, está preso del miedo: unos no duermen por la ansiedad de tener las cosas que no tienen, y otros no duermen por el pánico de perder las cosas que tienen.
Quien no estima la vida no la merece.
Quien no ha afrontado la adversidad no conoce su propia fuerza.
Quien no ha llegado lejos nunca, que espere, que el tiempo se lo dará todo.