Hay quien pone en duda el porvenir del ideal de la libertad. Nosotros respondemos que tiene más que un porvenir: posee eternidad.
Hay quién porque golpea la pared con un martillo se cree clavar clavos.
Hay quien tiene cabeza pero no tiene gorra para ponerse, y hay quien tiene gorra pero no tiene cabeza.
Hay quien tiene el deseo de amar, pero no la capacidad de amar.
Haz bien y no mires a quien.
He aquí una cosa que rechazamos cuanto más la necesitamos: el consejo. De mala gana lo escucha quien más lo necesitaría, a saber: el ignorante.
Hemos olvidado que de todas las zozobras humanas sólo la palabra se encuentra iluminada.
Hombre recogerá quien siembre escuela.
Honra quien pide: Es que cree en la virtud de quien da.
Idiota: Del griego idiotés, utilizado para referirse a quien no se metía en política, preocupado tan sólo en lo suyo, incapaz de ofrecer nada a los demás.
Imposible es una palabra que sólo se encuentra en el diccionario de los necios.
Indudablemente nadie se ocupa de quien no se ocupa de nadie.
Inocente es quien no necesita explicarse.
La alegría se encuentra en todas las cosas; pero a cada uno le corresponde extraerla.
La belleza de las cosas existe en el espíritu de quien las contempla.
La belleza no hace feliz al que la posee, sino a quien puede amarla y adorarla.
La confidencia descubre quién era o no digno de ella.
La conservación de una ciudad se encuentra en sus leyes.
La dicha de la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar y alguna cosa que esperar.
La dignidad es el respeto que una persona tiene de sí misma y quien la tiene no puede hacer nada que lo vuelva despreciable a sus propios ojos.
La fortuna es ciega y no sabe con quién juega.
La gente busca la felicidad como un borracho busca su casa, sabe que existe pero no la encuentra.
La grandeza no se encuentra en las posesiones, en la posición social o en el prestigio. Se descubre en calidad, humildad, servicio, y carácter.
La historia no es ni hace nada. Quien es y hace es el hombre.
La ignorancia es la carga más pesada. Pero quien lo lleva no lo siente.