De qué sirve una casa sino se cuenta con un planeta tolerable donde situarla.
Debes comenzar a pensar en ti mismo como la persona que quieres ser.
Deja de arañar la corteza; hay fruta madura en tu frente.
El amor es una gran pregunta cuyos signos de pregunta son los besos.
El amor no sólo debe ser una llama, sino una luz.
El más rico es aquel cuyos placeres son los más baratos.
El mundo es un rompecabezas cuyas piezas cada uno de nosotros arma de diferente manera.
El mundo esté lleno de esos seres incompletos que andan en dos pies y degradan el único misterio que les queda: el sexo.
El orgullo es una forma de egoísmo.
El puente hacia Dios es tan antiguo que ya nadie se atreve a cruzarlo.
El tiempo no es sino la corriente en la que estoy pescando.
El único modo de decir la verdad es hablar siempre con amor.
En vez de amor, dinero o fama, dame la verdad.
Eres más consciente que antes de lo que es importante y lo que es trivial. Tu ser querido vivió, pero tú todavía estas vivo. ¡vale la pena esperar al futuro!.
Es tan difícil verse a uno mismo como mirar para atrás sin volverse.
Ese es el gran problema. Nunca puedes encontrar un lugar que sea agradable y tranquilo, porque no existe. A veces puedes pensar que sí existe pero una vez que estas allí alguien se acerca sigilosamente y escribe -jódete- en tus propias narices.
Estudia las frases que parecen ciertas y ponlas en duda.
Hay algunas cosas que son tan serias que solo puedes bromear con ellas.
Hay más religión en la ciencia del hombre que ciencia en su religión.
Hay muchos que se van por las ramas, por uno que va directamente a la raíz.
Jamás hallé compañera más sociable que la soledad.
La bondad es la única inversión que nunca quiebra.
La diferencia entre la alegría y la felicidad es que la alegría es un líquido y la felicidad un sólido.
La libertad no es simplemente un privilegio que se otorga; es un habito que ha de adquirirse.
La perseverancia refleja siempre el estado de nuestra vida interior, de nuestra filosofía y de nuestra perspectiva.