Las conversaciones son siempre peligrosas si se tiene algo que ocultar.
Las críticas son cartas al público que ningún autor tiene que abrir ni leer.
Las generaciones no envejecen. Todo joven de cualquier época y civilización tiene las mismas posibilidades de siempre.
Las ideas solo son exóticas, para el que no tiene ideas.
Las mujeres feas son celosas de sus maridos. Las bonitas no tiene tiempo, ¡están siempre tan ocupadas en estar celosas de los maridos de los demás. . . !.
Latinoamérica es la última reserva de alimentos que tiene el planeta, pero también es la última reserva espiritual y musical.
Lo característico del momento es que el alma vulgar, sabiéndose vulgar, tiene el denuedo de afirmar el derecho de la vulgaridad y lo impone donde quiera. . . Quien no sea como todo el mundo, quien no piense como todo el mundo, corre el riesgo de ser eliminado.
Lo más escandaloso que tiene el escándalo es que uno se acostumbra.
Lo más importante que tiene que saber un estudiante que sale de la escuela es qué es y qué no es la arquitectura.
Lo mismo que un árbol tiene una sola raíz y múltiples ramas y hojas, también hay una sola religión verdadera y perfecta, pero diversificada en numerosas ramas, por intervención de los hombres.
Lo que ha sido creído por todos siempre y en todas partes, tiene todas las posibilidades de ser falso.
Lo que percibe el sentido y conoce el espíritu nunca tiene su fin en si mismo. Sin embargo, el sentido y el espíritu quisieran hacerte creer que son el fin de todas las cosas; tal es su soberbia.
Lo que tiene alma se distingue de lo que no la tiene por el hecho de vivir.
Lo que tiene valor no es nuevo y lo nuevo no tiene valor.
Lo único que realmente nos pertenece es el tiempo: incluso aquel que no tiene otra cosa cuenta con eso.
Los mayores momentos de la vida vienen por sí solos. No tiene sentido esperarlos.
Luchar para vivir la vida, para sufrirla y para gozarla... La vida es maravillosa si no se le tiene miedo.
Mal juzga el arte, el que en él no tiene parte.
Marido celoso, no tiene reposo.
Más cuenta tiene con dios el desdichado que el feliz.
Matadlos a todos y Dios juzgará quien se tiene que salvar.
Me gustaría transmitir lo que fue África. Nunca experimenté nada así. África tiene su propia personalidad. A veces es una personalidad triste, a veces impenetrable, pero siempre irrepetible. África era dinámica, era agresiva, estaba al acecho.
Mejor duerme el pobre que el que tiene que guardar con solicitud lo que con trabajo ganó y con dolor ha de dejar.
Merecer la vida es erguirse vertical más allá del mal, de las caídas. Es igual que darle a la verdad y a nuestra propia libertad la bienvenida.
Mi conciencia tiene para mí más peso que la opinión de todo el mundo.