Cuando todo se hierve, te pueden dar gato por liebre.
A la larga el galgo a la liebre mata.
A ratón con buen olfato, nunca lo sorprende el gato.
A su amigo, el gato le deja siempre señalado.
Al mejor cazador, se le va la liebre.
Cuando el gato está ausente, los ratones se divierten.
Cuando florece el ciruelo yo esparzo sardinas en la tumba de mi gato.
Cuando salta la liebre no hay galgo cojo.
Donde menos se piensa, salta la liebre
El cobarde es león en su casa y liebre en la plaza.
El gato no nos acaricia, se acaricia contra nosotros.
El gato podría ser el mejor amigo del hombre, pero nunca se dignaría admitirlo.
El gato resbala en un rojo lago por las flores de cereza.
El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.
El mucho trato hermana al perro y al gato.
Gato con guantes no caza ratones.
Gato enfadado, araña hasta con el rabo.
Gato escaldado, del agua fría huye.
Gato maullador, nunca buen cazador.
Hijo de gato caza ratón; hijo de pillo sale bribón.
Jamás en el mismo plato, comen el ratón y el gato.
La gran diferencia entre un gato y un mentiroso es que el gato tiene apenas nueve vidas.
La tortuga puede hablar más del camino que la liebre.
Los libros en prosa son perros de muestra que yo crío y vendo para mantener a mi gato.
Los sueños del gato están poblados de sonrisas.