Existen en nosotros varias memorias. El cuerpo y el espíritu tienen cada uno la suya.
Fuera entre todas las cosas por abrazarte temblando, enredadera florida de tu cuerpo de alabastro.
Haz de tu alma un diamante, a cada golpe una faceta más, para que un día sea toda luminosa.
Inexplicable angustia, hondo dolor del alma, recuerdo que no muere, deseo que no acaba.