Y así brota en el alma la rebelión de un sueño que es como un perro arisco que le gruñe a su dueño
¡Como te pareces al agua, alma del hombre! ¡Como te pareces al viento, destino del hombre!
¿Decime si podés decirme dónde crece la luz que sólo noche noche me amanece en el alma?.