Prometemos según nuestras esperanzas y cumplimos según nuestros temores.
Quiero al Sur, su buena gente, su dignidad, siento el Sur, como tu cuerpo en la intimidad.
Quítame la vida... Pero no tus besos, róbame la lluvia, pero no me niegues agua de tu cuerpo.
Según vamos adquiriendo conocimiento, las cosas no se hacen más comprensibles, sino más misteriosas.
Si un hermoso cuerpo no tiene una hermosa alma, parece mas bien un ídolo que un cuerpo humano.
Toda guerra termina en que: sobre el cuerpo del vencido cae exhausto el cuerpo del vencedor.