El sufrimiento humano ha alcanzado su culmen en la pasión de Cristo.
El terrorismo nace del odio, se basa en el desprecio de la vida del hombre y es un auténtico crimen contra la humanidad.
El verdadero conocimiento y la auténtica libertad se hallan en Jesús. Dejad que Jesús forme parte siempre de vuestra hambre de verdad y justicia, y de vuestro compromiso por el bienestar de vuestros semejantes.
En realidad, todas las cosas, todos los acontecimientos, para quien sabe leerlos con profundidad, encierran un mensaje que, en definitiva, remite a Dios.
Hasta que quienes ocupan puestos de responsabilidad no acepten cuestionarse con valentía su modo de administrar el poder y de procurar el bienestar de sus pueblos, será difícil imaginar que se pueda progresar verdaderamente hacia la paz.
Hay palabras que por las ideas que revelan llaman nuestra atención y atraen nuestras simpatías hacia los seres que las pronuncian.
La auténtica intuición artística va más allá de lo que perciben los sentidos y, penetrando la realidad, intenta interpretar su misterio escondido.
La calidad de un pintor depende de la cantidad de pasado que lleve consigo.
La democracia necesita de la virtud, si no quiere ir contra todo lo que pretende defender y estimular.
La enseñanza académica de la belleza en una superchería. El Arte no consiste en la aplicación de un canon de belleza sino en lo que el instinto y el cerebro son capaces de concebir más allá de ese canon.
La espiral de la violencia sólo la frena el milagro del perdón.
La familia es base de la sociedad y el lugar donde las personas aprenden por vez primera los valores que les guían durante toda su vida.
La familia está llamada a ser templo, o sea, casa de oración: una oración sencilla, llena de esfuerzo y ternura. Una oración que se hace vida, para que toda la vida se convierta en oración.
La guerra es siempre una derrota de la humanidad.
La Iglesia es la caricia del amor de Dios al mundo.
La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando.
La libertad de buscar y decir la verdad es un elemento esencial de la comunicación humana, no sólo en relación con los hechos y la información, sino también y especialmente sobre la naturaleza y destino de la persona humana, respecto a la sociedad y el bien común, respecto a nuestra relación con Dios.
La libertad, primero hay que aceptarla, después planificarla y, finalmente disfrutarla.
La moda es la última piel de la civilización.
La Nación está obligada a conservar y proteger por medio de leyes sabias y justas la libertad personal, civil e individual así como la propiedad y demás derechos legítimos de todos los individuos que la componen.
La paz exige cuatro condiciones esenciales: Verdad, justicia, amor y libertad.
La peor prisión es un corazón cerrado.
La pintura es más fuerte que yo, siempre consigue que haga lo que ella quiere.
La política no es una especulación; es la Ciencia más pura y la más digna, después de la Fllosofía, de ocupar las inteligencias nobles.
La verdad y la solidaridad son dos elementos claves que permiten a los profesionales de los medios de comunicación convertirse en promotores de la paz.