Solo sanamos de un dolor cuando lo padecemos plenamente.
Sólo se progresa cuando se piensa que siempre se puede hacer algo más.
Sólo se reconoce el error cuando todo el mundo lo comparte.
Solo tan alto a donde alcanzo puedo crecer, solo tan lejos a donde exploro puedo llegar, solo en la profundidad en la que miro puedo ver, solo en la medida en la que sueño puedo ser.
Sólo temo a mis enemigos cuando empiezan a tener razón.
Sólo zarpas y espinos nacen en el lugar donde acampan los ejércitos.
Somos felices cuando nuestro interior está correspondido por nuestro exterior.
Somos más sinceros cuando estamos iracundos que cuando estamos tranquilos.
Somos un país donde todos los que vinieron aquí rompieron raíces antiguas al dejar su país natal. Eso crea una ansiedad a largo plazo. Así que en los Estados Unidos la renuncia a provocar un disturbio siempre está ahí sentada, en oposición al otro gran deseo estadounidense, que es expresarse a uno mismo, ser libre y tener libertad de palabra.
Son siempre más sinceras las cosas que decimos cuando el ánimo se siente airado que cuando está tranquilo.
Soy el hombre más sencillo que existe, pero cuando siento un "grito" en mí, no acepto transformarlo en una "vocecilla" para complacer a los mudos y a los tartamudos. Pues yo no deseo agradar a nadie, ni tener discípulo ni ser discípulo. He venido a este mundo por algunos instantes y quiero lanzar un grito y partir. Nada más.
Soy tu ocio del domingo, tu pasión, tu séptimo día y tu séptimo cielo.
Su empresa nada tiene que hacer en mercados donde no pueda ser la mejor.
Su espíritu había perecido ahogado en su compasión; y cuando engrosaba y se desbordaba su compasión, siempre sobrenadaba una gran estupidez.
Suerte es lo que sucede cuando la preparación y la oportunidad se encuentran y fusionan.
Suspendí mi educación cuando tuve que ir al colegio.
También los manantiales y los pozos se agotan cuando se extrae demasiado y muy frecuentemente de ellos.
Te amo no sólo por lo que eres, sino por lo que soy cuando estoy contigo.
Te miro y planeo una vida contigo cargada de sueños. Y si no se cumplen cuando despertemos, con la luz del día ya veremos lo que hacemos.
Te quiero cuando sonríes y en tu risa veo mi pasado, mi presente y mi futuro profundamente reflejado.
Te quiero de lunes a domingo aún esos días en que no digo: Te quiero.
Te siento cuando te toco y, cuando no te toco, también te siento. ¿Que tienes en la piel?.
Temblad ante el esclavo cuando rompe sus cadenas, no tembléis ante el hombre libre.
Tenemos que apreovechar cuando la suerte está de nuestro lado y hacer todo lo posible por ayudarla, de la misma manera que ella nos está ayudando.
Tengo a mis amigos en mi soledad; cuando estoy con ellos ¡qué lejos están!.