No es bueno hablar de ciertas cosas cuando las sombras reinan en el mundo.
No es el filósofo el que sabe donde esta el tesoro sino el que trabaja y lo saca.
No es ningún arte ser un hombre sincero, cuando se tiene diariamente sopa que tomar a cucharadas.
No es verdaderamente valiente aquel hombre que teme ya parecer, ya ser, cuando le cuadra, cobarde.
No esperes al día en que pares de sufrir, porque cuando llegues sabrás que estás muerto.
No hay cristales de más aumento que los propios ojos del hombre cuando miran su propia persona.
No hay disfraz que pueda largo tiempo ocultar el amor donde lo hay, ni fingirlo donde no lo hay.
No hay propiamente edad de la vejez; se es viejo cuando se comienza a actuar como viejo.