En todas las cosas humanas, cuando se examinan de cerca, se demuestra que no pueden apartarse los obstáculos sin que de ellos surjan otros.
En vano los hombres se empeñan en arrastrar a su opinión a los demás, cuando ella no está cimentada en la razón.
Encuentra un lugar en tu interior donde haya alegría, y la alegría quemará el dolor.
Engaño hay cuando se concede lo que primero se negó.
Entre el mar -a donde nunca fui- y el viento que corre desnudo en las montañas, emplumado de palabras invento mi camino.
Envejecer no es tan malo cuando se piensa en la alternativa.
Es aburrido ver a alguien entrar en una casa por la puerta. Es mucho más interesante cuando alguien entra por la ventana.
Es cierto que no te quiero tanto como cuando éramos novios, pero es que a mi nunca me han gustado las mujeres casadas
Es cuando nos olvidamos de nosotros, cuando hacemos cosas que merecen ser recordadas.
Es curioso lo lejana que resulta una desgracia cuando no nos atañe personalmente.
Es curioso, pero solamente cuando ves a las personas hacer el ridículo, te das cuenta lo mucho que las quieres.
Es difícil determinar cuando acaba una generación y comienza otra. Diríamos más o menos que es a las nueve de la noche.
Es difícil para una mujer expresar con palabras sus sentimientos cuando las mismas han sido creadas por los hombres para expresar los suyos.
Es duro, es doloroso, no ser amado cuando se ama todavía, pero es bastante más duro ser todavía amado cuando ya no se ama
Es duro, es doloroso, no ser amado cuando se ama todavía, pero es bastante más duro ser todavía amado cuando ya no se ama.
Es en el aspecto religioso donde hay que ir a buscar lo más típico y lo más radical de un pueblo.
Es en lo más estrecho del desfiladero donde comienza el valle.
Es fácil compartir la papa cuando hay amor.
Es fácil hablar claro cuando no va a decirse toda la verdad.
Es fácil hacerse admirar cuando se permanece inaccesible.
Es fácil ser buenos cuando no estamos enamorados.
Es fácil ser humorista cuando tienes a todo el gobierno trabajando para ti.
Es fácil ver cómo donde hay sacrificios, alguien los está recogiendo. Donde hay servicio, alguien está sido servido. El hombre que te habla de sacrificios está hablando de esclavos y amos, e intenta ser el amo.
Es intrínseco al carácter francés el exagerar, el quejarse y tergiversar los hechos cuando se está descontento.
Es justo allí a mitad de camino entre el huerto desnudo y el huerto verde, cuando las ramas están a punto de estallar en flor, en rosa y blanco, que tememos lo peor.