Cuando los pacíficos pierden toda esperanza, los violentos encuentran motivo para disparar.
Cuando los que mandan pierden la vergüenza, los que obedecen, pierden el respeto.
Cuando me dicen que soy demasiado viejo para hacer una cosa, procuro hacerla enseguida.
Cuando mejor es uno, tanto más difícilmente llega a sospechar de la maldad de los otros.