Cuando alguien que de verdad necesita algo, lo encuentra, no es la casualidad quien lo procura, sino él mismo. Su propio deseo y su propia necesidad le conducen a ello.
Cuando alguien te lame las suelas de los zapatos, colócale el pie encima antes de que comience a morderte.
Cuando alguna parte del todo cae, la que queda no está segura.
Cuando alimenté a los pobres me llamaron santo; pero cuando pregunté por qué hay gente pobre me llamaron comunista.
Cuando amamos, el amor es demasiado grande para caber entero en nosotros; irradia hacia la persona amada, encuentra en ella una superficie que lo detiene, lo obliga a regresar hacia su punto de partida y este rebote de nuestro propio cariño es lo que llamamos los sentimientos del otro y que nos fascina mas que en el viaje de ida, porque no reconocemos que procede de nosotros.
Cuando anochece en el mar el graznido de los patos se aclara.
Cuando aprendes, enseña. Cuando recibes, da.
Cuando apuntas con el dedo, recuerda que tres dedos te señalan a ti.
Cuando atrasamos la cosecha, los frutos se pudren, pero cuando atrasamos los problemas, no paran de crecer.
Cuando bailas, tu objetivo no es ir a un lugar determinado de la pista. Es disfrutar cada paso del camino.
Cuando bebas agua, recuerda la fuente.
Cuando bordeamos un abismo y la noche es tenebrosa, el jinete sabio suelta las riendas y se entrega al instinto del caballo.
Cuando buscamos el tesoro, nos damos cuenta de que el camino es el propio tesoro.
Cuando carecemos de esperanza, vivimos llenos de deseos.
Cuando comienzan a vernos como esto, como aquello, comienzan a no vernos.
Cuando comienzas una pintura es algo que esta fuera de ti. Al terminarla, parece que te hubieras instalado dentro de ella.
Cuando conozco a alguien no me importa si es blanco, negro, judío o musulmán. Me basta con saber que es un ser humano.
Cuando cree en si mismo, es libre para enfocarse en mejorar y alcanzar su potencial.
Cuando crezca yo quiero ser un niño.
Cuando crezcas, descubrirás que ya defendiste mentiras, te engañaste a ti mismo o sufriste por tonterías. Si eres un buen guerrero, no te culparás por ello, pero tampoco dejarás que tus errores se repitan.
Cuando da muchos frutos el manzano, podrás agarrarlos con la mano.
Cuando de casa estamos lejanos, más la recordamos.
Cuando debemos hacer una elección y no la hacemos, esto ya es una elección.
Cuando decimos que todo tiempo pasado fue mejor, condenamos el futuro sin conocerlo.
Cuando defiendes públicamente tus ideas, debes esforzarte para vivir de acuerdo con ellas. Y porque piensa que él es lo que habla, el guerrero acaba transformándose en lo que dice.