Cuando té pasa algo traumático en tu vida, puedes tomar uno de dos caminos: Puedes deprimirte, o puedes decir, "No me importa. Haré lo que quiero hacer".
Cuando tenemos los grandes tesoros delante de nosotros, nunca los reconocemos.
Cuando tenés 50 empezás a pensar cosas en las que no habías pensado antes. Yo solía pensar que envejecer tenía que ver con la vanidad, pero en realidad tiene que ver con perder gente que querés.Tener arrugas es trivial.
Cuando tengas una tarea difícil que hacer, algo que parece imposible, solamente trabaja cada día un poco, todos los días un poco, y de repente verás que el trabajo estará terminado.
Cuando tengo que elegir entre dos males, siempre prefiero aquel que no he probado.
Cuando tenía quince años, estaba empeñado en aprender; a los treinta, contaba con una base firme; a los cuarenta, ya no tenía dudas de nada; a los cincuenta, conocía la ley del cielo; a los sesenta, tenía los oídos bien abiertos; a los setenta, era capaz de satisfacer los deseos de mi corazón sin excederme.
Cuando tiene que decidir el corazón es mejor que decida la cabeza.
Cuando tienes la oportunidad de echar un vistazo al archivo que guardan sobre ti en el FBI es cuando descubres que las agencias de inteligencia en general son extremadamente incompetentes.
Cuando tienes una familia que te deja que te expreses como eres, es lo mejor que te puede dar la vida.
Cuando todo el mundo está loco, ser cuerdo es una locura.
Cuando todo se hierve, te pueden dar gato por liebre.
Cuando todos los astros se apaguen en el cielo, cuando todos los pájaros paralicen el vuelo cansados de esperarte, ese día lejano yo te estaré esperando todavía
Cuando todos los días resultan iguales es porque el hombre ha dejado de percibir las cosas buenas que surgen en su vida cada vez que el sol cruza el cielo.
Cuando todos te abandonan, Dios se queda contigo.
Cuando transcurre el tiempo cada cosa tiene su momento. Nuevas cosas acontecen mientras las cosas anteriores envejecen.
Cuando tratamos de descubrir lo mejor que hay en los demás, descubrimos lo mejor de nosotros mismos.
Cuando trates con una mujer no olvides el látigo.
Cuando tres marchan juntos, tiene que haber uno que mande.
Cuando tu mirar se pierde en mi boca, excita mil emociones, como me alborota.
Cuando tú naciste ya comía yo pan con corteza.
Cuando tú y la verdad me hablan, no escucho a la verdad. Te escucho a ti.
Cuando tus ojos me miran, mi corazón se alborota.
Cuando tuvieron la posibilidad (los chicos carenciados) de tener trabajo, de tener ternura, caricias, belleza, salieron. . . , muy fácil, más de lo que uno se imagina.
Cuando un amigo nos pide algo, la palabra mañana no existe.
Cuando un ciego grita a otro ciego, los dos tropiezan en la misma piedra.