El que no sabe gozar de la ventura cuando le viene, no debe quejarse si se pasa.
El que olvidar solicita, no olvida cuando se acuerda de que se acuerda que olvida.
El retirarse no es huir, ni el esperar es cordura cuando el peligro sobrepuja a la esperanza.
El sueño es la pequeña puerta escondida en el más profundo y más íntimo santuario del alma.