Tengo la firme convicción de que si estás me consolido; y la sospecha de que ni sospechas cuánto te amo.
Tengo que aprender a caminar con tres patas dice la hiena cuando es vieja.
Tengo tres perros peligrosos: la ingratitud, la soberbia y la envidia. Cuando muerden dejan una herida profunda.
Tengo una imaginación viva. Nunca sabes cuando puedes necesitarla.
Terrible es el error cuando usurpa el nombre de la ciencia.
Tirarle el hueso al perro no es caridad. Caridad es compartir el hueso con el perro cuando se está tan hambriento como él.
Todas las pasiones son buenas mientras uno es dueño de ellas, y todas son malas cuando nos esclavizan.
Todo el mundo comete errores. La clave es cometerlos cuando nadie nos ve.
Todo el mundo cree que puede decir algo cuando se habla del tiempo, de las enfermedades y del bien y el mal.
Todo el mundo puede tener un buen día. El problema aparece cuando tenemos un mal día. Es entonces cuando nos ponemos a prueba. En un sentido tangible, un mal día, mucho más que un buen día, muestra nuestra verdadera esencia.
Todo el que disfruta cree que lo que importa del árbol es el fruto, cuando en realidad es la semilla. He aquí la diferencia entre los que creen y los que disfrutan.
Todo el secreto de gobernar consiste en saber cuándo es necesario quitarse la piel de león para ponerse la de zorro.
Todo es bueno cuando es excesivo.
Todo es gozo cuando se pelea por la luz del mundo.
Todo es sencillo, si lo quiero tener lo busco, el problema es que cuando lo encuentro no se si lo merezco.
Todo está perdido cuando los malos sirven de ejemplo y los buenos de mofa.
Todo hombre tiene derecho a dudar de su tarea y a abandonarla de vez en cuando; lo único que no puede hacer es olvidarla.
Todo resulta muy cómico cuando le sucede a otro.
Todos los elementos, cuando están fuera de su sitio natural, desean volver a él, principalmente el fuego, el agua y la tierra.
Todos los medios son buenos cuando son eficaces.
Traten de dejar el mundo en mejores condiciones que las que tenia cuando entraron en el.
Triunfan aquellos que saben cuándo luchar y cuándo no.
Tu rosa mi rosa, escribirá llameantes taumaturgias, cuando el cielo llueva luceros de miel y titilen luciérnagas de harina.
Tu visión devendrá mas clara solamente cuando mires dentro de tu corazón... Aquel que mira afuera, sueña. Quién mira en su interior, despierta.
Un banquero es alguien que os presta un paraguas cuando el sol brilla y os lo reclama al caer la primera gota de agua.