Uno puede entender el cosmos, pero nunca el ego; el yo esta más distante que cualquier estrella.
Vino, enseñame el arte de ver mi propia historia, como si esta ya fuera ceniza en la memoria.
Visto un león, están vistos todos, pero visto un hombre, sólo está visto uno, y además mal conocido.
Vive de tal manera que, cuando tus hijos piensen en justicia, cariño e integridad, piensen en ti.
Vivimos en el mundo cuando amamos. Sólo una vida vivida para los demás merece la pena ser vivida.
Vosotros miráis hacia arriba cuando ansias elevaros; yo miro hacia abajo, pues estoy elevado.
Y no hables más muchacha, corazón de tiza. Cuando todo duerma, te robaré un color.
Yo no me encuentro a mí mismo cuando más me busco. Me encuentro por sorpresa cuando menos lo espero.