Todo está permitido, menos interrumpir una manifestación de amor.
Todo hombre tiene derecho a dudar de su tarea y a abandonarla de vez en cuando; lo único que no puede hacer es olvidarla.
Todo lo que hacemos está puesto con el ojo en otra cosa.
Todo lo que no es eterno está eternamente pasado de moda.
Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos.
Todo pensamiento es inmoral. La destrucción está en su propia naturaleza. Pensar en una cosa es matarla. Nada sobrevive cuando es objeto de pensamiento.
Todo progreso está basado en el deseo universal e innato por parte de cada organismo de vivir por encima de sus posibilidades.
Todo resulta muy cómico cuando le sucede a otro.
Todos los elementos, cuando están fuera de su sitio natural, desean volver a él, principalmente el fuego, el agua y la tierra.
Todos los medios son buenos cuando son eficaces.
Todos somos capitanes y la diferencia está sólo en el barco en que vamos sobre las aguas del mar.
Tras el vivir y el soñar, está lo que más importa: el despertar
Traten de dejar el mundo en mejores condiciones que las que tenia cuando entraron en el.
Triunfan aquellos que saben cuándo luchar y cuándo no.
Tu conocimiento sobre lo que está pasando es sólo superficial y relativo.
Tú eliges el lugar de la herida en donde hablamos nuestro silencio. Tú haces de mi vida esta ceremonia demasiado pura.
Tu eres solo una coma en las paginas de esta historia.
Tu rosa mi rosa, escribirá llameantes taumaturgias, cuando el cielo llueva luceros de miel y titilen luciérnagas de harina.
Tu visión devendrá mas clara solamente cuando mires dentro de tu corazón... Aquel que mira afuera, sueña. Quién mira en su interior, despierta.
Un actor siempre está desnudo en la pantalla, aunque esté vestido.
Un alma grande está por encima de la injuria, de la injusticia y del dolor.
Un artista no tiene necesidad de expresar directamente su pensamiento en la obra para que ésta refleje la calidad de aquél.
Un banquero es alguien que os presta un paraguas cuando el sol brilla y os lo reclama al caer la primera gota de agua.
Un banquero es un señor que nos presta un paraguas cuando hace sol y nos lo exige cuando empieza a llover.
Un cínico es un hombre que, en cuando huele flores, busca un ataúd alrededor.