Quien crea que su propia vida y la de sus semejantes está privada de significado no es sólo infeliz, sino que apenas es capaz de vivir.
Quien en zarzas y amores se metiere, entrará cuando quiera, mas no saldrá cuando quisiere.
Quien está en la mar: navega; y opina quien está en tierra.
Quien hijo tiene en la guerra, muerto está y vivo le espera.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
Quien no está conmigo, está contra mí.
Quien no está ocupado en nacer, está ocupado en morir.
Quien no está preso de la necesidad, está preso del miedo: unos no duermen por la ansiedad de tener las cosas que no tienen, y otros no duermen por el pánico de perder las cosas que tienen.
Quien reconoce que odia a su madre está en los umbrales de la salud mental.
Quien sólo vive para sí, está muerto para los demás.
Quienquiera que cultive la fantasía en el arte está un poco loco. Su problema estriba en hacer interesante esa locura.
Quiereme cuando menos lo merezca, porque será cuando más lo necesite.
Quiero sacar a luz todos los secretos de vuestro fondo; y cuando estéis expuestos, escarbados, al sol, también vuestra mentira estará separada de vuestra verdad.
Quiero ser las dos niñas de tus ojos, las metálicas cuerdas de tu voz, el rubor de tu sien cuando meditas y el origen tenaz de tu rubor.
Quizás cuando nos encontramos deseando todo, es porque estamos peligrosamente cerca de no desear nada.
Realmente no estoy tan solo, ¿quién te dijo que te fuiste?, si uno no está donde el cuerpo, sino donde más lo extrañan. Y a ti se te extraña tanto.
Recesión es cuando tu vecino se queda sin empleo; depresión es cuando lo pierdes tú.
Reino en lugar ajeno no está seguro.
Repara uno sus faltas cuando llora.
Resulta que Dios está desnudo. El que no quiera verlo que no mire.
Riñe cuando debas, pero no cuando bebas.
Ruego constantemente a Dios para que nazca sobre esta tierra algún gran espíritu, hombre o mujer, encendido en la piedad divina, capaz de librarnos de nuestros horrendos pecados contra los animales, salvar las vidas de criaturas inocentes.
Ruido de serrucho Esta media noche de invierno Ruido de pobreza.
Sabemos utilizar la estrategia amorosa sólo cuando no estamos enamorados.
Saber cuando uno dispone de lo suficiente es ser rico.