Los tontos no gustan de admirar las cosas sino cuando llevan una etiqueta.
Luego que has soltado una palabra, ésta te domina; pero mientras no la has soltado eres un domador.
Luz... cuando mis lágrimas te alcancen la función de mis ojos ya no será llorar, sino ver.
Me convertí en un niño delante de una muñeca que cierra los ojos cuando se la acuesta.