Los espíritus mediocres suelen condenar todo aquello que está fuera de su alcance.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
Los historiadores son personas que se interesan por el futuro cuando éste ya es pasado.
Los hombres son fantasiosos siempre quieren lo que está prohibido: la libertad, por ejemplo.
Los libros en prosa son perros de muestra que yo crío y vendo para mantener a mi gato.
Los maridos no son nunca amantes tan maravillosos como cuando están traicionando a su mujer.
Los sabios están satisfechos cuando descubren la verdad, los necios cuando descubren la falsedad.