Cumplamos la tarea de vivir de tal modo que cuando muramos, incluso el de la funeraria lo sienta.
De todas las pasiones, el amor es la que más se acrece e irrita cuando encuentra obstáculos.
Debe haber algo extrañamente sagrado en la sal: está en nuestras lágrimas y en el mar.
Deben imponerse castigos cuando convenga. La fidelidad no es contraria a una justa corrección.