Te amo no sólo por lo que eres, sino por lo que soy cuando estoy contigo.
Te miro y planeo una vida contigo cargada de sueños. Y si no se cumplen cuando despertemos, con la luz del día ya veremos lo que hacemos.
Te quiero cuando sonríes y en tu risa veo mi pasado, mi presente y mi futuro profundamente reflejado.
Te siento cuando te toco y, cuando no te toco, también te siento. ¿Que tienes en la piel?.
Temblad ante el esclavo cuando rompe sus cadenas, no tembléis ante el hombre libre.
Ten cuidado con tus sueños: son la sirena de las almas. Ella canta. Nos llama. La seguimos y jamás retornamos.
Ten cuidado por la forma en que tratas a la gente. Las cosas que haces tienen una forma divertida de volver hacia ti.
Tenemos que apreovechar cuando la suerte está de nuestro lado y hacer todo lo posible por ayudarla, de la misma manera que ella nos está ayudando.
Tener ego significa creer en tu propia fuerza. Y también estar abierto a la visión de otra gente. Es estar abierto, no cerrado. Por tanto, si, mi ego es grande, pero también es muy pequeño en algunas áreas. Mi ego es responsable de hacer lo que estoy haciendo -bien o mal.
Tengo a mis amigos en mi soledad; cuando estoy con ellos ¡qué lejos están!.
Tengo que aprender a caminar con tres patas dice la hiena cuando es vieja.
Tengo tres perros peligrosos: la ingratitud, la soberbia y la envidia. Cuando muerden dejan una herida profunda.
Tengo una imaginación viva. Nunca sabes cuando puedes necesitarla.
Terrible es el error cuando usurpa el nombre de la ciencia.
Tirarle el hueso al perro no es caridad. Caridad es compartir el hueso con el perro cuando se está tan hambriento como él.
Toda la gente cruel se describe a sí misma como el parangón de la franqueza.
Toda la primavera canta en mi corazón.
Todas las pasiones son buenas mientras uno es dueño de ellas, y todas son malas cuando nos esclavizan.
Todo el mundo comete errores. La clave es cometerlos cuando nadie nos ve.
Todo el mundo cree que puede decir algo cuando se habla del tiempo, de las enfermedades y del bien y el mal.
Todo el mundo puede tener un buen día. El problema aparece cuando tenemos un mal día. Es entonces cuando nos ponemos a prueba. En un sentido tangible, un mal día, mucho más que un buen día, muestra nuestra verdadera esencia.
Todo el que disfruta cree que lo que importa del árbol es el fruto, cuando en realidad es la semilla. He aquí la diferencia entre los que creen y los que disfrutan.
Todo el secreto de gobernar consiste en saber cuándo es necesario quitarse la piel de león para ponerse la de zorro.
Todo es bueno cuando es excesivo.
Todo es gozo cuando se pelea por la luz del mundo.