No hay cosa que haga más daño a una nación como el que la gente astuta pase por inteligente.
No hay cristales de más aumento que los propios ojos del hombre cuando miran su propia persona.
No hay gente ineducada. Todo el mundo lo está; sólo que mucha gente está mal educada.
No hay nada tan recompensante como hacer a la gente darse cuenta de que son valiosas en este mundo.
No hay propiamente edad de la vejez; se es viejo cuando se comienza a actuar como viejo.
No necesito dinero. Sólo la gente que paga sus facturas lo necesita, y yo jamás pago las mías.