La verdad levanta tormentas contra sí que desparraman su semilla a los cuatro vientos.
La verdadera amistad es como la fosforescencia, resplandece mejor cuando todo se ha oscurecido.
La vida cobra sentido cuando se hace de ella una aspiración a no renunciar a nada.
La vida es más bella y sencilla cuando nos volvemos capaces de ver el bien en las otras personas.
La vida es muy rápida; hace que la gente pase del cielo al infierno en cuestión de segundos.
La vida nos regala lo más preciado de si misma cuando convergemos en el amor.
Las armas se deben reservar para el último lugar, donde y cuando los otros medios no basten.