El castigo del embustero es no ser creído, aun cuando diga la verdad.
El cobarde sólo amenaza cuando está a salvo.
El colmo de la infelicidad es temer algo, cuando ya nada se espera.
El corazón del hombre necesita creer algo, y cree mentiras cuando no encuentra verdades que creer.
El corazón, cuando palpita por nada, palpita escondido.
El cuerpo canta; la sangre aúlla; la tierra charla; la mar murmura; el cielo calla y el hombre escucha.
El cuerpo del hombre es como una vestidura: cuando se ha gastado por la edad o por la enfermedad, el alma lo abandona.
El demonio no puede resistir a la gente alegre.
El desdichado no cree a la prosperidad cuando viene.
El deseo muere automáticamente cuando se logra: fenece al satisfacerse. El amor en cambio, es un eterno insatisfecho.
El destino es una buena cosa cuando todo te va bien, cuando eso no es así, no se le llama destino, se le llama injusticia, traición o simplemente mala suerte.
El dinero es mejor que la pobreza, aun cuando sólo sea por razones financieras.
El dolor, cuando no se convierte en verdugo, es un gran maestro.
El enemigo sólo empieza a ser terrible cuando empieza a tener razon.
El erotismo es cuando la imaginación hace el amor con el cuerpo.
El escritor sólo puede interesar a la humanidad cuando en sus obras se interesa por la humanidad.
El espectáculo de lo bello, en cualquier forma en que se presente, levanta la mente a nobles aspiraciones.
El éxito es como un terrible desastre peor que tu casa ardiendo, los ruidos del derribo cuando las vigas caen cada vez más deprisa mientras tú sigues allí, testigo desesperado de tu condenación.
El éxito es sólo la mitad de bonito cuando no hay nadie que nos envidie.
El fanatismo consiste en redoblar el esfuerzo cuando has olvidado el fin.
El fenómeno de la televisión demuestra que la gente está dispuesta a ver cualquier cosa con tal de no verse a sí misma.
El filósofo, debe hacer filosofía cuando ya la vida ha pasado.
El gran estilo nace cuando lo bello obtiene la victoria sobre lo enorme.
El hambre tira, y el orgullo me levanta.
El hogar es el lugar al que vas cuando no tienes otro sitio al que ir.