Te quiero cuando sonríes y en tu risa veo mi pasado, mi presente y mi futuro profundamente reflejado.
Te siento cuando te toco y, cuando no te toco, también te siento. ¿Que tienes en la piel?.
Temblad ante el esclavo cuando rompe sus cadenas, no tembléis ante el hombre libre.
Temo a Dios, y después de Dios temo principalmente al que no le teme.
Tenemos que apreovechar cuando la suerte está de nuestro lado y hacer todo lo posible por ayudarla, de la misma manera que ella nos está ayudando.
Tengo 10 mandamientos. Los nueve primeros dicen: ¡no debes aburrir!. El décimo dice: tienes que tener derecho al montaje final de la película.
Tengo a mis amigos en mi soledad; cuando estoy con ellos ¡qué lejos están!.
Tengo experiencia en lo que son muchas mujeres juntas. ¡dios nos libre!.
Tengo tres perros peligrosos: la ingratitud, la soberbia y la envidia. Cuando muerden dejan una herida profunda.
Tengo una imaginación viva. Nunca sabes cuando puedes necesitarla.
Terrible es el error cuando usurpa el nombre de la ciencia.
Tiene ingenio el hombre que dice aquello que nosotros habríamos dicho si se nos hubiera ocurrido antes.
Tierna mariposa, soy el mismo que hizo dios para hacerte feliz.
Tirarle el hueso al perro no es caridad. Caridad es compartir el hueso con el perro cuando se está tan hambriento como él.
Toda religión que no afirme que dios está oculto, no es verdadera.
Todas las historias terminan mal más tarde o más temprano, se trata de seguir leyendo hasta que llegue algo malísimo que siempre pasa. Las únicas que terminan bien son las fragmentarias.
Todas las mañanas dios nos muestra su sonrisa.
Todas las pasiones son buenas mientras uno es dueño de ellas, y todas son malas cuando nos esclavizan.
Todo el mundo comete errores. La clave es cometerlos cuando nadie nos ve.
Todo el mundo cree que puede decir algo cuando se habla del tiempo, de las enfermedades y del bien y el mal.
Todo el mundo puede tener un buen día. El problema aparece cuando tenemos un mal día. Es entonces cuando nos ponemos a prueba. En un sentido tangible, un mal día, mucho más que un buen día, muestra nuestra verdadera esencia.
Todo el que disfruta cree que lo que importa del árbol es el fruto, cuando en realidad es la semilla. He aquí la diferencia entre los que creen y los que disfrutan.
Todo el secreto de gobernar consiste en saber cuándo es necesario quitarse la piel de león para ponerse la de zorro.
Todo es bueno cuando es excesivo.
Todo es gozo cuando se pelea por la luz del mundo.