Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
Los historiadores son personas que se interesan por el futuro cuando éste ya es pasado.
Los maridos no son nunca amantes tan maravillosos como cuando están traicionando a su mujer.
Los niños son como Dios, llenos de ternura, paz y con el lenguaje universal del Amor.
Los sabios están satisfechos cuando descubren la verdad, los necios cuando descubren la falsedad.