La política está en el aire mismo que respiramos, igual que la presencia o ausencia de Dios.
La primera virtud es frenar la lengua, y es casi un dios quien teniendo razón sabe callarse.
La proporción entre la obra humana y la naturaleza es la misma que media entre el hombre y dios.
La raza humana se encuentra en la mejor situación cuando posee el más alto grado de libertad.
La sabiduría es la recompensa por pasar la vida escuchando cuando uno hubiera preferido hablar.