El tiempo se vuelve sigiloso cuando se le reclama por los vestigios que deja a su paso.
El torero sigue siendo mítico y, cuando expresa la valentía el pueblo se enardece y los viejos entusiasmos reaparecen.
El único error de Dios fue no haber dotado al hombre de dos vidas: una para ensayar y otra para actuar.
El único hombre que es realmente libre es aquel que puede rechazar una invitación a comer sin dar una excusa.
El único sentido de esta vida consiste en ayudar a establecer el reino de Dios.
El valiente sabe cuando proceder.
El valor nunca es mayor que cuando nace de la última necesidad.
El vendedor de habas siempre dice que cuecen bien.
El verdadero amigo es aquél que está a tu lado cuando preferiría estar en otra parte.
El verdadero combate empieza cuando uno debe luchar contra una parte de sí mismo. Pero uno sólo se convierte en un hombre cuando supera estos combates.
El verdadero desarme no podrá suceder hasta que las naciones del mundo no cesen de explotarse unas a otras.
El verdadero dolor, el que nos hace sufrir profundamente, hace a veces serio y constante hasta al hombre irreflexivo; incluso los pobres de espíritu se vuelven más inteligentes después de un gran dolor.
El verdadero valor consiste en prever todos los peligros y despreciarlos cuando llegan a hacerse inevitables.
El vino se parece al hombre: nunca se sabe hasta qué punto se le puede apreciar o despreciar, amar u odiar; ni cuantos actos sublimes o crímenes monstruosos es capaz de realizar. No seamos, entonces, más crueles con él que con nosotros mismos y tratémosle como a un igual.
El vino tórnase bueno cuando resultaba nuevo, duro y áspero, pero se sostiene aquel vino que ya en el lagar era agradable.
Ella es luz en las horas inciertas, sostén cuando todo parece perdido.
Empieza transformando todo lo que haces en algo bello para dios.
En algunas alianzas los participantes se dan palmaditas en la espalda tanto tiempo hasta que se hacen daño.
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
En días tranquilos es fácil estar rodeado de amigos, cuando del cielo cae un diluvio veras los sinceros. Los que son falsos desaparecen, se derriten como el hielo. Los que son fiel serán tus raíces y aguantaran cualquier viento.
En donde la fuerza sobra, hasta la razón estorba.
En dos ocasiones no debería jugar el hombre; cuando no tiene dinero y cuando lo tiene.
En el amor todo ha terminado cuando uno de los amantes piensa que sería posible una ruptura.
En el árbol de mi pecho hay un pájaro encarnado. Cuando te veo se asusta, ¡eres un espantapájaros!.
En el orden intelectual soy un hombre desgarrado hasta el escándalo por sucesivas y contrarias lealtades.