Se han encontrado 1929 pensamientos de cuando dios dice a comer hasta llueven chicharrones
El orgullo se resarce siempre y no pierde nada, incluso cuando renuncia a la vanidad.
El pesar oculto, como un horno cerrado, quema el corazón hasta reducirlo en cenizas.
El placer de leer es doble cuando se vive con otra persona con la que compartir los libros.
El placer de leer todo se duplica cuando uno vive con alguien que comparte los mismos libros.