Cualquier cosa que el hombre gane debe pagarla cara, aunque no sea más que con el miedo de perderla.
Cualquier hombre que tenga más razón que sus prójimos ya constituye una mayoría de uno.
Cualquier mujer que aspire a comportarse como un hombre, seguro que carece de ambición.
Cualquier necio puede escribir en lenguaje erudito. La verdadera prueba
es el lenguaje corriente.
De cualquier forma los celos son en realidad una consecuencia del amor: os guste o no, existen.
Desconfiá de todo lo que veas en este libro o en cualquier otro y mantené la mente abierta.