El ajedrez procura una suerte de inteligencia que sirve únicamente para jugar al ajedrez.
En el ajedrez, lo más importante no son el rey y la reina, sino los peones, el hombre.
Hay cuatro cosas sin las cuales habria vivido mejor: algunos amores, chismes, pecas y dudas.
He tenido un montón de preocupaciones en mi vida, la mayoría de las cuales nunca ocurrieron.