No sé cual es la clave del éxito, pero la clave del fracaso es intentar agradar a todo el mundo.
Nos hemos tomado en serio aquello con lo cual sólo nos estaba permitido bromear (y viceversa).
Nunca me detendré por crecer y ser mejor ser humano al servicio de esta Humanidad.
Para una mujer, el primer beso es el final del principio; para un hombre, el comienzo del final.
Que la condenación pueda ser eterna supone a fin de cuentas que el pecado no tiene fin.