Nuestro ejército es el más disciplinado, abnegado y desinteresado en todo el mundo terrestre, porque tiene conciencia de su alto papel histórico.
Nunca es igual saber la verdad por uno mismo que tener que escucharla por otro.
Nunca he sentido que algo realmente importase, pero sí la satisfacción de saber que las cosas que apoyaste y en las que creías las habías conseguido de la mejor forma que habías podido.
Nunca me ha gustado lo que puede hacer todo el mundo.
Obra de modo que la máxima de tu voluntad pueda ser en todo tiempo principio de una ley general.
Observa todo lo blanco que hay en torno tuyo, pero recuerda todo lo negro que existe.
Ojo por ojo y todo el mundo acabará ciego.
Otros corazones no han tenido miedo, sólo el tuyo es el que quiero. Haré todo para cuidar tu amor, quizás será una tontería, no tengo temor.
Palabra, vuelo de piedra, puño y flor; de vastedad, de pequeñez, de todo lo humanamente humano; de todo lo divino que no alcanza a llenar su dimensión en nuestros labios sedientos de palabras.
Para amar a una persona y perdonárselo todo basta con contemplarla un rato en silencio. A veces vivimos durante muchos años al lado de otra persona y sólo vemos de verdad en el momento de sobrevenirle una desgracia.
Para conservar la salud y cobrarla si se pierde, conviene alargar en todo y en todas maneras el uso del beber vino, por ser, con moderación, el mejor vehículo del alimento y la más eficaz medicina.
Para Dios todo es hermoso, bueno y justo. Los hombres han concebido lo justo y lo injusto.
Para dirigir bien la política es necesario hacerlo sin pasión. Recelad del odio; escuchadlo todo y no os pronunciéis jamás sin haber dado a la razón tiempo para volver.
Para ejercer el periodismo, ante todo, hay que ser buenos seres humanos. Las malas personas no pueden ser buenos periodistas. Si se es una buena persona se puede intentar comprender a los demás, sus intenciones, su fe, sus intereses, sus dificultades, sus tragedias.
Para hacerse una posición en el mundo, es preciso hacer todo lo posible para hacer creer que ya se tiene.
Para la cólera y el amor todo lo que se aplaza se pierde.
Para llegar a aborrecer a los conquistadores, habría que saber todos los males que causan; habría que ser testigo de la indiferencia con la que se les sacrifican las más inofensivas criaturas en algún rincón del globo en el que ellos jamás han puesto los pies.
Para lograr todo el valor de una alegría has de tener con quien repetirla.
Para poder seguir tengo que empezar todo de nuevo.
Para progresar no basta actuar, hay que saber en que sentido actuar.
Para que todo vaya mejor, es necesario que sepas lo que quieres.
Para quien tiene miedo, todo son ruidos.
Para saber algo, debes saber lo opuesto.
Para saber algo, no basta con haberlo aprendido.
Para saber hablar es preciso saber escuchar.