Inglaterra y Francia tuvieron en sus manos la suerte del mundo, sobre todo la de la civilización europea. Cuánto mal nos hemos hecho y cuánto bien podríamos habernos hecho.
Investigar es ver lo que todo el mundo ha visto, y pensar lo que nadie más ha pensado.
Jamás es excusable ser malvado, pero hay cierto mérito en saber que uno lo es.
Jesús es mi Dios, Jesús es mi Esposo, Jesús es mi Vida, Jesús es mi único Amor, Jesús es todo mi ser, Jesús es mi todo.
Junta lo malo con lo bueno, y malo se volverá todo ello.
La actitud lo es todo; engloba lo que hacemos, lo que decimos, lo que pensamos y lo que obtenemos.
La adversidad es como un fuerte viento que nos arranca todo menos las cosas que no pueden ser arrancadas. En ella nos vemos como realmente somos.
La alegría es la piedra filosofal que todo lo convierte en oro.
La altivez es útil, todo hombre debe ser altivo.
La ambición se alimenta de todo, hasta de otras ambiciónes.
La américa ha de promover todo lo que acerque a los pueblos, y de abominar todo lo que los aparte. En esto, como en todos los problemas humanos, el prevenir es de la paz.
La amistad, como el diluvio universal, es un fenómeno del que todo el mundo habla, pero que nadie ha visto con sus ojos.
La Asamblea Constituyente cometió una gran tontería al abolir la nobleza, lo que humilla a todo el mundo. Yo he hecho algo mejor: he convertido en nobles a todos los franceses, todos pueden sentirse orgullosos.
La avaricia lo pierde todo por quererlo todo.
La belleza es verdad; la verdad, belleza. Esto es todo lo que sabes sobre la tierra, y todo lo que necesitas saber.
La Biblia no es un mero libro, sino una creación viviente, con un poder que vence a todo cuanto se le opone.
La bondad es el principio del tacto, y el respeto por los otros es la primera condición para saber vivir.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
La búsqueda de la libertad y el placer; eso ocupa todo mi arte.
La ciencia consiste en sustituir el saber que parecía seguro por una teoría, o sea, por algo problemático.
La ciencia es el alma de la prosperidad de las naciones y la fuente de todo progreso.
La ciencia es la expresión de una necesidad inherente al ser humano y, en todo caso, está ligada a la función superior de su naturaleza inteligente: la capacidad de crear.
La ciencia, a pesar de sus progresos increíbles, no puede ni podrá nunca explicarlo todo. Cada vez ganará nuevas zonas a lo que hoy parece inexplicable. Pero las rayas fronterizas del saber, por muy lejos que se eleven, tendrán siempre delante un infinito mundo de misterio.
La cólera no nos permite saber lo que hacemos y menos aún lo que decimos.
La creencia no es el principio, sino el fin de todo conocimiento.