Ahora cuesta más entretener a un niño, que lo que alguna vez costó educar a sus padres.
La realización de los premios de nuestra sociedad es ganada con el costo de una disminución de la Personalidad.
Nunca mucho costó poco.
¡Cuánto le costó a la muerte apagarte los ojos!.
¿La ilusión? Eso cuesta caro. A mí me costó vivir más de lo debido.