Con la primera copa el hombre bebe vino; con la segunda el vino bebe vino, y con la tercera, el vino bebe al hombre.
El optimista ve la copa medio llena. El pesimista la ve medio vacía. El borracho la ve doble.
Era un poeta de la luz. Pasaba las horas mirando una copa de árbol, un río, un rostro, una calle y sentía el placer imborrable de quien sueña con un hombre y una mujer y amanece en la vida.
La copa está, sólo apenas por la mitad pero tú, que felicidad... No la ves vacía, vuelve a mirar, imagina y vuelve a pensar que te puedes emborrachar, pero de alegría.
La vida ofrece a cada criatura su copa de amargura.
Y muchas veces vacías la copa en tu afán de llenarla.
¡Por ese niño de cabellos claros, esta copa de olvido alegre bebo!.
¿dices que nada se crea? no te importe, con el barro de la tierra, haz una copa para que beba tu hermano.