Cuanto mas dolorosas son las consecuencias de la ira que las acciones que la han originado.
En la naturaleza no existen ni premios ni castigos. Solo existen consecuencias.
En la vida no hay premios ni castigos, sino consecuencias.
Ignorar las consecuencias de los propios actos, eso es el infierno.
La libertad, al fin y al cabo, no es sino la capacidad de vivir con las consecuencias de las propias decisiones.
La violencia jamás resuelve los conflictos, ni siquiera disminuye sus consecuencias dramáticas.
No basta con ser joven. Es preciso estar borracho de juventud. Con todas sus consecuencias.
Si hubiera previsto las consecuencias me hubiera hecho relojero.
Si te enfadas, piensa en las consecuencias.