No hace falta conocer el peligro para tener miedo; de hecho, los peligros desconocidos son los que inspiran más temor.
No hallo medio entre salvar a la patria o morir con honor.
No hay cosa más difícil, bien mirado, que conocer a un necio si es callado.
No intentes curar el mal por medio del mal.
No olvidemos jamás que lo bueno no se alcanza nunca sino por medio de lo mejor.
No se puede progresar hacia la felicidad por medio de la acción política.
Obra de tal manera que trates a los demás como un fin y no como medio para lograr tus objetivos.
Obra empezada, medio acabada.
Otro es hombre de medio cuerpo arriba, y el resto, pez.
Otros corazones no han tenido miedo, sólo el tuyo es el que quiero. Haré todo para cuidar tu amor, quizás será una tontería, no tengo temor.
Para conocer a la gente hay que ir a su casa.
Para conocer a una mujer hace falta toda una vida.
Para conocer al hombre basta estudiarse a sí mismo; para conocer a los hombres se precisa vivir en medio de ellos.
Para conocer la dicha hay que tener el valor de tragársela. (A la dicha).
Para conocer la flor del ciruelo, tanto el propio corazón como la propia nariz.
Para torturar a un hombre tienes que conocer sus placeres.
Por el camino del medio irás siempre muy seguro.
Probamos por medio de la lógica, pero descubrimos por medio de la intuición.
Quédate ahí en medio de las prisas, envuélveme en caricias, los besos que te di y déjame perder el equilibrio jugando a darte el mundo y a hacerte sonreír.
Sabemos que el dilema mundial de la carencia en medio del esplendor; es una creación de los seres humanos y que puede ser revertida por los propios seres humanos.
Sabia virtud de conocer el tiempo; a tiempo amar y desatarse a tiempo.
Sabiduría es conocer y transformar.
Salvaguardar el medio ambiente. . . Es un principio rector de todo nuestro trabajo en el apoyo del desarrollo sostenible; es un componente esencial en la erradicación de la pobreza y uno de los cimientos de la paz.
Sé filósofo... pero en medio de toda tu filosofía, sé hombre.
Señal de tener gastada la fama propia es cuidar de la infamia ajena.