Un hombre no trata de verse en el agua que corre, sino en el agua tranquila, porque solamente lo que en sí es tranquilo puede dar tranquilidad a otros.
Un hombre sin virtud no puede morar mucho tiempo en la adversidad, ni tampoco en la felicidad; pero el hombre virtuoso descansa en la virtud, y el hombre sabio la ambiciona.
Un pueblo sólo puede ser guiado por costumbres, no por saber.
Una casa será fuerte e indestructible cuando esté sostenida por estas cuatro columnas: padre valiente, madre prudente, hijo obediente, hermano complaciente.
Una posición eminente sin nobleza de carácter, culto sin veneración, prácticas funerarias sin sincero dolor: he aquí situaciones que no soporto.
Una virtud nunca puede subsistir aislada; siempre ha de hallarse protegida por otras virtudes.
Una voz fuerte no puede competir con una voz clara, aunque esta sea un simple murmullo.
Yo no imparto enseñanza al que no se esfuerza sinceramente en aprender.
Yo no innovo, transmito: soy fiel, amo a la antigüedad.
Yo no procuro conocer las preguntas; procuro conocer las respuestas.
¿cuál es la esencia de un buen gobierno? no resolver los asuntos con precipitación y no buscar el propio provecho.
¿en qué consiste la bondad? en amar a todos los hombres.
¿en qué consiste la ciencia? en conocer a los hombres.
¿Me preguntas por qué compro arroz y flores? Compro arroz para vivir y flores para tener algo por lo que vivir.
¿por qué, niños, no aprendéis las canciones? las canciones sirven para elevarse, para atestiguar el propio valer, para aprender sociabilidad, para aprender a odiar, para servir en casa al padre y fuera de casa al soberano.
¿Qué es la muerte? Si todavía no sabemos lo que es la vida, ¿Cómo puede inquietarnos el conocer la esencia de la muerte?.
¿Uno que no sepa gobernarse a sí mismo, cómo sabrá gobernar a los demás?.