Algún dinero evita preocupaciones; mucho, las atrae.
Aprende a vivir y sabrás morir bien.
Aprender sin pensar es inútil. Pensar sin aprender es peligroso.
Aprender sin reflexionar es malgastar la energía.
Aquel que gobierna por medio de su excelencia moral puede compararse a la estrella polar, que permanece en su sitio en tanto todas las demás estrellas se inclinan ante ella.
Aún las profesiones más humildes son dignas de respeto.
Cada cosa tiene su belleza, pero no todos pueden verla.
Cometer un error y no corregirlo es otro error.
Conocer lo que es justo y no practicarlo es una cobardía.
Cosa del cielo es poseer la verdad, cosa del hombre es buscar la verdad. Quien posee lo verdadero acierta lo justo sin esfuerzo, logra el éxito sin reflexionar.
Cuando el corazón se agita, se ofrenda rutinariamente. Por eso, sólo el sabio es capaz de agotar el sentido de la ofrenda.
Cuando el gobernante mismo obra rectamente, ejercerá influencia sobre el pueblo sin dar órdenes, y cuando el gobernante mismo no obra rectamente, todas sus órdenes serán inútiles.
Cuando el hombre se halla cerca de la muerte, sus palabras son sinceras y veraces.
Cuando el pueblo es tan numeroso, ¿qué puede hacerse en su bien? hacerlo rico y feliz. Y cuando sea rico ¿qué más puede hacerse por él? educarlo.
Cuando el reino es administrado con justicia y equidad, bastará su palabra para que le sea conferida la dignidad que merece; cuando el reino sea mal gobernado, y se produzca disturbios y sediciones, bastará su silencio para salvar su persona.
Cuando empecé a tratar con los hombres, escuchaba sus palabras y confiaba en que sus acciones se ajustarían a las mismas. Ahora, al tratar con los hombres, escucho sus palabras y al propio tiempo observo sus acciones.
Cuando en un país reina el orden, es una vergüenza ser hombre pobre y común. Cuando en un país reina el caos, es una vergüenza ser rico y funcionario.
Cuando las familias individuales han aprendido la bondad, entonces la nación entera ha aprendido la cortesía.
Cuando salgas de tu casa, procura ir como si fueras a encontrarte con una persona importante.
Cuando se emprenden guerras para conquistar nuevos territorios, los campos quedarán cubiertos por los cuerpos de las víctimas.
Cuando se sabe una cosa sostener que se sabe y cuando no se sabe admitirlo, ese es el verdadero conocimiento.
Cuando sepas una cosa sostén que la sabes; cuando no la sepas, confiesa que no la sabes. En eso está la característica del conocimiento.
Cuando tenía quince años, estaba empeñado en aprender; a los treinta, contaba con una base firme; a los cuarenta, ya no tenía dudas de nada; a los cincuenta, conocía la ley del cielo; a los sesenta, tenía los oídos bien abiertos; a los setenta, era capaz de satisfacer los deseos de mi corazón sin excederme.
Cuando uno examina su propia interioridad y comprueba que no hay en ella nada malo, ¿por qué habría de ser triste, qué tiene que temer?.
Cuando uno no sabe aún lo que es la vida, ¿cómo podría conocer lo que es la muerte?.