Yo conozco al pueblo: cambia en un día. Derrocha pródigamente lo mismo su odio que su amor.
Yo escribo, porque si no me hubiera muerto, para buscar el sentimiento de la existencia.
Yo honro con el nombre de virtud a la costumbre de realizar acciones penosas y útiles a los demás.
Yo no estoy de acuerdo con lo que usted dice, pero me pelearía para que usted pudiera decirlo.
Yo no me encuentro a mí mismo cuando más me busco. Me encuentro por sorpresa cuando menos lo espero.
Yo no viajo para ir a alguna parte, sino por ir. Por el hecho de viajar. El asunto es moverse.
¡Cuando voy a ti, quisiera ser viento para arrebatarte más allá del cielo!.