Todo es prestado en este mundo, incluido uno mismo.
Todo es señal y enseñenza para el que sea capaz de despertar.
Todo hombre tiene un grito que lanzar antes de morir, su grito. Hay que darse prisa para tener tiempo de lanzarlo. Ese grito puede dispersarse, ineficaz, en el aire; puede no hallarse ni en la tierra ni en el cielo un oído que lo escuche; poco importa. No eres un carnero, eres un hombre; y hombre quiere decir algo que no está cómodamente instalado, sino que grita. ¡grita tú, pues! Mi alma íntegra es un grito y mi obra íntegra es la interpretación de ese grito!.
Todo le es perdonado a quien no se perdona nada a sí mismo.
Todo llega para quien sabe esperar.
Todo lo que puede cambiar es a ti mismo, pero a veces eso lo cambia todo.
Todo lo que se necesita para tener éxito es ignorancia y confianza.
Todo, hasta el mismo silencio tiene algo que callar.
Todos los hombres estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.
Todos los hombres son aptos para perpetuar la especie; la naturaleza forma y escoge aquellos que son dignos de perpetuar la idea.
Todos los hombres son dioses para su perro. Por eso hay gente que ama más a sus perros que a los hombres.
Todos miden su éxito por el fracaso de los demás.
Todos para uno y uno para todos.
Todos piensan en cambiar el mundo, pero nadie piensa en cambiarse a sí mismo.
Todos poseemos suficiente fortaleza para soportar la desdicha ajena.
Todos quieren la paz, y para asegurarla, fabrican más armas que nunca.
Todos quieren ser amos y ninguno el dueño de sí mismo.
Todos somos aficionados. La vida es tan corta que no da para más.
Todos tenemos fortaleza suficiente para soportar los males ajenos.
Tolerancia significa disculpar los defectos de los demás; tacto, no reparar en ellos.
Tomamos extrañas medicinas para mejorar nuestra salud, por lo que debemos tener extraños pensamientos para fortalecer la sabiduria.
Trabaja en impedir delitos para no necesitar castigos.
Trabaja para mantener viva en tu pecho esa pequeña chispa de fuego celeste, la conciencia.
Trabaja, en algo, para que el diablo te encuentre siempre ocupado.
Trabajamos siempre para dar forma a nuestra vida, pero copiando sin querer, como un dibujo, los rasgos de la persona que somos y no los de aquélla que nos agradaría ser.