La libertad es el derecho de hacer lo que no perjudique a los demás.
La libertad es la obediencia a la ley que uno mismo se ha trazado.
La libertad es para soñarla.
La libertad no es la licencia para realizar cualquier cosa.
La libertad no es nada más que una oportunidad para ser mejor.
La libertad no es un fin, es un medio para desarrollar nuestras fuerzas.
La libertad no puede ser fecunda para los pueblos que tienen la frente manchada de sangre.
La libertad no significa nada para un pájaro que no sabe volar.
La libertad tiene mil encantos para dar que los esclavos no conocen.
La llave que se usa constantemente reluce como plata: no usándola se llena de herrumbre. Lo mismo pasa con el entendimiento.
La locura es la incapacidad para comunicar tus ideas. Como si estuvieras en un país extranjero, viendo todo, entendiendo lo que pasa a tu alrededor, pero incapaz de explicarte y ser ayudado porque no entiendes la lengua que hablan allí.
La lógica es buena para razonar, pero mala para vivir.
La lógica, dado el mal uso que de ella se hace, vale más para estabilizar y perpetuar los errores cimentados sobre el terreno de las ideas vulgares, que para conducir al descubrimiento de la verdad.
La manera de conseguir la felicidad es haciendo felices a los demás.
La manera en que una persona toma las riendas de su destino es más determinante que el mismo destino.
La más segura cura para la vanidad es la soledad.
La materia es una hipótesis. Cuando decimos Materia, creamos un símbolo para algo desconocido, como también puede ser el Espíritu o cualquier otra cosa, incluso Dios.
La mayor sabiduría que existe es conocerse a uno mismo.
La mayoría de la gente piensa que el diseño es una chapa, es una simple decoración. Para mí, nada es más importante en el futuro que el diseño. El diseño es el alma de todo lo creado por el hombre.
La mayoría de las personas prefieren confesar los pecados de los demás.
La medicina es el arte de disputar los hombres a la muerte de hoy, para cedérselos en mejor estado, un poco más tarde.
La mediocridad para algunos es normal, la locura es poder ver más allá.
La mejor base para un matrimonio feliz es la mutua incomprensión.
La mejor defensa contra la mala literatura es una experiencia plena de la buena; así como para protegerse de los bribones es mucho más eficaz intimar realmente con personas honestas que desconfiar por principio de todo el mundo.
La mejor receta para la novela policiaca: el detective no debe saber nunca más que el lector.