La condición esencialísima para ser optimista, es tener una absoluta confianza en sí mismo.
La lectura es la gran proveedora de argumentos, la clave para que los demás te escuchen.
La única revolución es intentar mejorar uno mismo esperando que los demás también lo hagan.
Obra de tal manera que trates a los demás como un fin y no como medio para lograr tus objetivos.