Lo más importante que aprendí a hacer después de los cuarenta años fue a decir no cuando es no.
Lo más triste es que la única cosa que se puede hacer durante ocho horas al día es trabajar.
Lo que consideramos como justicia es a menudo una injusticia cometida en favor nuestro.
Lo que el escritor pide al lector no es tanto su beneplácito como su atencion.
Lo que hoy ha empezado como novela de ciencia ficción, mañana será terminado como reportaje.
Lo que la oruga interpreta como el fin del mundo es lo que el maestro denomina mariposa.